15/8/07

MONTEVIDEO - Desarrollo Histórico de la Ciudad

1723 La experiencia de lo ocurrido con la ocupación del puerto y el peligro que representaba el establecimiento de la Colonia del Sacramento - por entonces nuevamente en manos portuguesas - así como la importancia económica adquirida por la riqueza ganadera existente en el territorio oriental del río Uruguay, movió al gobierno español a llevar a cabo actos de posesión efectiva de ese territorio, y a establecer una plaza militar fortificada.

El lugar donde se habían establecido los portugueses en 1723, resultó ser el más adecuado desde varios puntos de vista. Por una parte, poseía un excelente puerto natural, al formar una pequeña bahía bastante cerrada, con playas accesibles. Por otro lado, en uno de los cierres de la bahía, justamente el del lado oeste, existía un cerro bastante elevado como para avistar cualquier barco que se aproximara desde el Este y eventualmente colocar en él algunas piezas de artillería.

El territorio aledaño, eran praderas ligeramente onduladas, propicias para adjudicarlas a los colonos para emplearlas en diversos cultivos; y no existían en las cercanías demasiadas poblaciones indígenas hostiles.

1724 Zavala llevó desde Buenos Ayres a la zona del Monte VI de E.a O., un grupo de 110 soldados y 1.000 indígenas, con una batería de 10 cañones, para construir el que decidieron llamar Fuerte de San José.

Una vez emplazado el Fuerte, Zavala volvió al lugar, haciéndose acompañar por un grupo de familias originarias de las Islas Canarias afincadas en Buenos Ayres, con un total de 37 personas, que fueron los primeros pobladores civiles de la nueva colonia. Para entonces, se había reclutado otro contingente de colonos en las Islas Canarias y en Galicia, por lo que poco tiempo después arribó una treintena de familias más.

Delimitación y trazado de la ciudad de Montevideo.

Uno de los principales auxiliares de Zavala en el establecimiento de una colonia en la bahía de Montevideo, fue el Capitán de Corazas español Pedro Millán, natural de Llerena, en Extremadura, a quien Zavala encomendó la misión de organizar la nueva ciudad.

1726 El 20 de diciembre, uno de los principales auxiliares de Zavala, el Capitán de Corazas español Pedro Millán, confeccionó un padrón de habitantes de la ciudad. Asimismo, trazó un plano delineatorio de la ciudad, organizada en forma de damero con un total de 32 manzanas, que fueron asignadas por sorteo entre los pobladores. Ese reparto de los terrenos de la nueva ciudad, data del 24 de diciembre de 1726, designándose a la misma como Ciudad de San Felipe y Santiago de Montevideo. Millán llevó su celo urbanístico al punto de indicar en el plano de la nueva ciudad los lugares más adecuados para los edificios de carácter público.

Siguiendo las normas urbanísticas de la época, Millán procedió a delinear inmediatamente por fuera de los límites de la ciudad, el área de territorio comunal, cuyos terrenos eran destinados a apacentar libremente el ganado u otros animales, así como a otras actividades de los habitantes de la ciudad y en que estaba prohibido arar o cultivar; zona llamada “el ejido”; por lo cual llegaba hasta la actual calle de ese nombre, que atraviesa la península este de la bahía, desde el centro de ésta hacia la costa del Río de la Plata.

1727 Otros repartos de tierras aledañas a la ciudad de Montevideo fueron realizados por Millán, en, asignándose a los jefes de familia habitantes de la ciudad las “tierras de labranza” también llamadas “suertes” porque una vez trazados los planos, los distintos predios eran asignados por sorteo entre los interesados.

1728 19 de noviembre un grupo de alrededor 30 familias provenientes de las Islas Canarias y de Galicia, llegó a Montevideo juntamente con un contingente militar de 400 hombres de tropa; quienes llegaron en el barco “Nuestra señora de la Encina”, fletado por el vizcaíno Francisco de Alzáibar. Alzáibar retornó a España, volviendo el 27 de marzo de 1729 con otro grupo de inmigrantes que venían a poblar Montevideo, donde el mismo Alzáibar resolvió radicarse definitivamente.

1730 Por otra parte, Zavala procedió a organizar institucionalmente el gobierno de la ciudad, designando su primer Cabildo que instaló el 1º de enero de ese año, con el cometido propio de esa autoridad municipal, de administrar la ciudad y asegurar el orden público entre sus pobladores.

Más allá del Ejido, se extendían las “tierras propias“ o “de propios“, que pertenecían a la autoridad de la ciudad, el Cabildo, y que éste podía alquilar o vender a los particulares, como medio de obtener recursos económicos para las obras públicas de la ciudad. Sin embargo, los límites de los “propios” - aunque llegaban hasta la avenida del mismo nombre, Propios, actualmente Brd. Batlle y Ordóñez - no fueron claramente determinados en el libro del Padrón fundacional de Montevideo; por lo cual con los años algunos de esos terrenos fueron ocupados en forma irregular, de modo que en

1742 Se comenzó la construccion de La Ciudadela, que demoró 40 años en ser terminada, era una formidable fortificación de piedra - material que abundaba en la zona - conformada por una gran plaza de armas rodeada por altas y gruesas murallas, que tenía en cada esquina sendas altas torres romboidales donde era posible emplazar poderosas piezas de artilleria. Estaba rodeada por un foso de enorme ancho y profundidad, que podía ser inundado desde el mar, cruzado hacia la ciudad con un puente levadizo.

Desde la ciudadela - que estaba situada dentro del límite de la ciudad - se extendía hasta el agua una muralla de similares características, a través de la cual solamente dos portones daban acceso a los campos exteriores a la ciudad; terminada también en dos fortificaciones elevadas, llamadas el Cubo del Norte el Cubo del Sur. Por el oeste, en el extremo de la península se encontraba otra importante fortificación, el Fuerte de San José, originaria construcción efectuada por Zavala.

En tales condiciones, Montevideo era una formidable fortaleza, en la cual estaban emplazados sobre los altos muros 300 cañones; y donde existía un enorme depósito de armas, municiones y pólvora a disposición de una dotación militar de gran importancia para su época.

1753 el Cabildo tuvo que adoptar la decisión de “amojonarlos”, es decir, marcar su ubicación precisa en el terreno mismo.

1778 Reglamento de y aranceles reales para el comercio leibre de España e Indias.

1786 Construccion del primer muelle de piedra

1797Se crea Cuerpo Militar de Blandengues de la Frontera, una selecta unidad compuesta por 8 compañías de 700 plazas cada una, creada en, donde comenzó su carrera militar José Gervasio Artigas entre los cuerpos militares destacados en Montevideo, cabe mencionar especialmente el.

1807 Invasiones Inglesas.

1816-1825 Ocupación portuguesa-brasileña.

1825 Declaración de la independencia Nacional.

1829 Ley de la demolicón de las murallas de la ciudad. Orden de delineación de la ciudad nueva.

1833 se comenzó con la demolición de la cuidadela. Demolidas inicialmente las plataformas de sus esquinas, el cuerpo principal funcionó como mercado público hasta 1879, en que fue demolida por completo.

Actualmente, sólo es posible ver un pequeño fragmento de sus muros, cerca de uno de los extremos del Teatro Solis. Bajo tierra permanecen, sellados, algunos de los túneles que comunicaban la Ciudadela con las fortificaciones cercanas

1839-1851 Guerra grande. Enfrentamiento bélico entre las fuerzas del Gral Oribe, con apoyo del gobierno argentino y las del Gral Rivera con apoyo delos gobiernos de Francia, Inglaterra y Brasil.

1843-51 El Gral Oribe sitia Montevideo. La ciudad situada construye las líneas defensivas coincidiendo con el limite externo de la Ciudad Nueva.

1861 Incorporación a la ciudad de localizaciones inmediatas (la Aguada y el Cordón)

MONTEVIDEO. Antecedentes su fundacion

Luego de descubierto el Río de la Plata por el navegante español Juan Díaz de Solís, la colonización española se orientó inicialmente a los territorios aledaños a la ciudad de Santa María del Buen Ayre, actual Buenos Aires; quedando despoblado por los colonizadores el territorio situado al este del Río Uruguay, donde habitaban unos pocos indígenas nómades.

Pero cuando Hernando Arias de Saavedra, conocido como Hernandarias, liberó en el territorio situado al oriente del Río Uruguay unas cuantas cabezas de ganado vacuno, dio origen al desarrollo espontáneo de esa ganadería, que en base a las condiciones favorables del terreno, se reprodujo abundantemente.

La explotación de esa riqueza ganadera que vagaba libremente por las praderas de la que se llamó “Banda oriental”, atrajo el interés. En las condiciones de la época, el principal producto que podía obtenerse de ese ganado, era el cuero. De tal manera, inicialmente se explotaba mediante incursiones en el territorio, en las que se procuraba rodear los rebaños para “cuerear” los animales luego de matarlos. Los cueros podían salarse y secarse al sol, para luego transportarlos en carretas y en barco hacia los lugares en que pudieran procesarse.

Estas actividades eran prácticamente nómades; ya que las tareas de atrapar los animales y extraerles los cueros se hacían en cualquier lugar apropiado; cercano a donde abundaran los rebaños. Pero luego, a la utilización del cuero, fue posible agregar la utilización de la carne; mediante un procedimiento similar de salado y secado, elaborando el producto conocido como tasajo, que se utilizaba como alimento previo su remojo, cocinándolo con frijoles, papas u otros vegetales.

En 1781 las costas del arroyo Colla, situado en el actual Depto. de Colonia, un emprendedor vecino de Buenos Aires, Vicente de Medina, instaló un establecimiento dotado de instalaciones para reunir el ganado, proceder a su matanza y luego salar cueros y carnes. Este fue el primero de varios que ulteriormente surgieron en las costas del Río de la Plata cerca de sus zonas accesibles por barco, que se denominaron “saladeros”. Esta industria llegó a alcanzar importancia, al punto de que se dice que en el saladero del Colla podían albergarse varias decenas de miles de cabezas de ganado vacuno, haciéndose matanzas del orden de 1.000 cabezas por día.

La producción del ganado de la Banda Oriental se exportaba, principalmente al Brasil y a Europa. De tal manera, encontrándose el ganado abundamente y libre en un territorio casi totalmente despoblado y sin vigilancia de autoridad valedera, prontamente comenzaron a establecerse en las márgenes costeras propicias para embarcar y desembarcar, los campamentos de faeneros de diverso origen.

Desde el norte del territorio de la Banda Oriental, la misma riqueza ganadera atrajo la penetración de buscadores de ganado provenientes del sur del Brasil, bajo dominio portugués. Esos territorios funcionaban, de tal manera, como un vasto criadero de ganado, al cual ingresaban los troperos para reunir el ganado y trasladarlo hacia el norte.

España y Portugal sostenían, desde mucho antes, un conflicto para delimitar la frontera de sus respectivos dominios en la costa atlántica de América del Sur. El Tratado de Tordesillas, que había pretendido ponerle término, solamente ocasionó toda clase de maniobras - sobre todo del lado portugués - para colocar la línea demarcatoria lo más al oeste posible. De tal manera, las ambiciones portuguesas sobre el Río de la Plata y la riqueza ganadera del territorio oriental del Río Uruguay, llevó a que en Portugal se tomara la decisión de intentar ocupar ese territorio, que hasta entonces España mantenía descuidado.

El Rey de Portugal impartió órdenes específicas al Gobernador del Brasil, por entonces Manuel Lobo, para que fundara un establecimiento militar fortificado en el nacimiento del Río de la Plata. Fue así que el 1º de enero de 1680, expedicionarios portugueses desembarcaron en las costas del Río de la Plata, prácticamente enfrente de la ciudad de Buenos Aires, y fundaron la que denominaron Colonia del Sacramento; actual ciudad de Colonia, que aún conserva construcciones de la época colonial.

La fundación de la Colonia del Sacramento dio inicio a una serie de episodios que pautaron la rivalidad luso-hispana sobre la Banda Oriental; y que de alguna manera se ha proyectado históricamente a lo largo del tiempo.

Las incursiones portuguesas fuera de los límites fijados respecto de la Colonia del Sacramento en el Tratado de Utrech continuaron; por lo cual en 1777 el entonces Virrey del Río de la Plata, Ceballos, envió un ejército que sitió el fuerte, construyendo importantes instalaciones militares en el lugar. Los portugueses que ocupaban la Colonia optaron por capitular, a condición de permitirseles su retirada; realizado lo cual los españoles procedieron a arrasar totalmente el emplazamiento.

Montevideo. el tiempo y el trazado a travez de sus plazas

1719 - Plaza Matriz



1830 - Plaza independencia

1880 - Plaza Zabala

COLONIA linea de tiempo

Montevideo Zoom

Fragmento de Montevideo

Colonia Zoom